jueves, 4 de junio de 2009

NOCTURNO

Los relojes nocturnos giran,
recorren las letras de tu nombre.
(El universo se pone en marcha)
Tu recuerdo avanza,
en su trayectoria arde,
el deseo le obliga.

lunes, 25 de mayo de 2009

MIEDO

Medí las distancias
andadas en piel
y sólo he descubierto
que tengo miedo.
Nunca fue tan peligroso
saberte como eres,
reconocerse en el deseo.
Tal vez,
cuando no sea esclavo del miedo,
golpearé tu corazón
con un golpe de olvido.
Tal vez,
algún día,
me quede sin pretextos.

miércoles, 20 de mayo de 2009

NOSTALGIA

Entre mis sueños
y la verdad
un destello de caricias.
Entre el cielo
y la luz
tu locura.
Entre el miedo
y el deseo
un contorno azul de ti.
Entre tu mirada
y la mía
la humedad de un suspiro;
tu sangre,
tus cenizas;
la nostalgia perdida
de los años.

miércoles, 6 de mayo de 2009

SINDRI CARACOL

Sindri es
un insecto
un habitante del jardín
una chispa en la oscuridad
una habitación marina
un niño que sonríe
un hombre desnudo
una caricia lenta
un beso húmedo
una lagrima
una tristeza transatlántica
el yo que soy sin mí.

lunes, 4 de mayo de 2009

DESEO

Este es mi cuerpo
y mi voluntad.
Nadie entenderá
este amor reinventado
en el deseo.
Hoy seré un jardín,
un caracol que viaja lento.
Volverás,
el fuego seguirá encendido.

miércoles, 15 de abril de 2009

OFELIA


Una corona de luciérnagas,
un halo radiante en la cabeza.
Ella no es un ángel
-jamás deseó ser princesa-
ella es un cadáver.
Ofelia sumergida
en un espejo de agua.
Su cuerpo inerte es una barca,
sus ojos vacíos caracolas blancas.
En su lengua pondré
una sortija de silencios,
en sus dedos
dos anguilas enredadas.
Su cabeza flota en el estanque,
hilos de luz la atan.
Ofelia mártir,
niña frágil,
virgen radiante y suspendida.
Ofelia insecto,
tu capullo es una fosa.
Eres una larva
en un cementerio de mariposas.

jueves, 9 de abril de 2009

AVISPA

Tigre alado,
ángel punzante,
amante dulce y letal.
Como un sexo afilado
tu aguijón
se hundió en mi carne.
Bajo mi piel
la sangre arde,
se agita,
afanosa se lamenta.
El dolor es parte del cortejo,
une a los amantes,
los permite conocerse,
encontrarse,
entregarse a veces.
El veneno es dulce,
prístino,
transparente,
Mil avispas
hacen temblar tu sexo,
lo derraman dulce
sobre mí.
Qué preciso y letal
es el deseo,
qué dulce su veneno,
ese néctar de agonía.